FISIOTERAPIA RESPIRATORIA

FISIOTERAPIA RESPIRATORIA

La fisioterapia respiratoria pediátrica es una especialidad poco conocida de la fisioterapia. Se encarga de eliminar las secreciones de las vías altas y medias. Esto mejora la respiración y disminuye la tos. Así conseguimos una mejora en la conciliación del sueño y la alimentación.

El pulmón del bebé es diferente al del adulto y tiene unas características que lo hacen más vulnerable y con menor capacidad de respuesta ante agresiones externas:

  • Su laringe es más alta y está más cerca de la lengua, por eso tienen que respirar por la nariz y no por la boca. De ahí la importancia de mantener la nariz despejada.
  •  Tienen mayor proporción de glándulas secretoras de mocos que el adulto: las patologías que cursan con hipersecreción provocan gran obstrucción en los bebés.
  •  La musculatura lisa de las vías aéreas está menos desarrollada: sus patologías no cursan con broncoespasmo, de ahí la ineficacia de los broncodilatadores.
  •  La ventilación/circulación colateral no se desarrolla hasta los 6 años: mayor riesgo de padecer atelectasias.
  • El parénquima pulmonar tiene menor componente elástico
  • El pulmón está en insuflación fisiológica: no son capaces de expulsar todo el aire de los pulmones, tienen un aumento fisiológico del volumen residual.
  • Su frecuencia respiratoria es mayor que en los adultos.

La afección respiratoria más frecuente en menores de dos años es la bronquiolitis, se da exclusivamente en niños y está provocada por el VRS (virus respiratorio sincitial). Es mucho más frecuente en invierno, cuando el sistema inmunológico está más débil por las bajas temperaturas (hay menor perfusión (riego) en la mucosa respiratoria, lo que genera más moco). Suele darse en brotes y es contagiosa. Comienza con un cuadro de vías altas (hipersecreción bronquial, estornudos, edema, inflamación…) que a las 48-72 horas pasa a los bronquiolos, provocando broncoespasmo, y como consecuencia disnea (dificultad respiratoria), aumento de la frecuencia respiratoria, expectoración, cianosis….

                ¿Cómo es una sesión de fisioterapia respiratoria?

Las sesiones tienen una duración de 40-45 minutos.
Se recomienda realizar las sesiones 2-3 horas después de comer y, si está tomando medicación, debe acudir con ella y la cámara.
Primero se realiza una historia clínica completa (qué le pasa, cómo se comporta, cómo come, cómo duerme, qué medicación toma/ha tomado…) y una valoración física completa (saturación de oxígeno, patrón respiratorio, auscultación, frecuencia respiratoria…). Con estos resultados, se valora la severidad del cuadro con la Escala de Wang y se valora si se realiza el tratamiento o el bebé es derivado a su médico pediatra.
Las técnicas no provocan dolor ni efectos secundarios, pero a veces son algo incómodas.
Si se trata de un problema de vías altas (lo más común), se realiza un lavado nasal + DDR (desobstrucción rinofaríngea retrógrada, una maniobra inspiratoria forzada para limpiar las secreciones rinofaríngeas que aprovecha el reflejo inspiratorio que sigue a una inspiración forzada por una nasoabsorción). Estas técnicas se le enseñarán a los padres para poder continuar el tratamiento en casa si así lo desean.
Si el bebé toma medicación, se pondrá después de estas maniobras y se enseñará a los padres cómo hacerlo y cuándo hacerlo en casa.
Posteriormente se realiza una nebulización con suero hipertónico para mejorar el estado de las vías aéreas.
También se enseña a los padres a conocer los síntomas o signos a tener en cuenta en caso de reagudización, así como consejos básicos y un plan de cuidados de fisioterapia domiciliario.
Si los niños son más mayores, se pueden enseñar otro tipo de ejercicios para fortalecer la musculatura inspiratoria y espiratoria y favorecer el movimiento de las secreciones.


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